Una de las dificultades para dar una respuesta
inmediata durante una actividad de Tiempo libre es que nos encontremos, en el momento de responder, en una situación de
estrés negativo.
Cuando nos enfrentamos a una situación de peligro durante cualquier actividad de Tiempo libre,
los estímulos que nos llegan están por encima del número que somos capaces de
analizar para dar una solución, y en este tipo de situaciones los seres vivos
solemos dar tres tipos de respuesta inmediata:

– Huimos.
– Nos paralizamos.
– Atacamos.

De la misma forma que en una situación crítica como
puede ser encontrarnos con un león no podemos elegir la respuesta incorrecta
(que para ser sinceros, no estoy seguro cuál sería, aunque la teoría dice que
siempre es mejor no correr ante cualquier tipo de animal, y no creo que convenga atacar en este caso, o quién sabe), en Tiempo libre
tenemos que dar una respuesta en el momento.

Es decir, ante cualquier situación de estrés en Tiempo libre, debemos ser capaces de “atacar”, o dicho en otras palabras, de “afrontar” (entiéndanme, no se trata de violencia, sino de respuesta).
Cuando los estímulos nos superan el cuerpo entra en
estado de estrés: pulsación acelerada, dificultad para concentrarse, olvidos,
cambios de humor,… El estrés es realmente una respuesta del cuerpo para
resolver la situación en la que nos encontramos. Esto es lo que llamamos estrés
positivo.
Pero cuando nos dejamos dominar por la situación,
no damos una respuesta o nos afectan demasiado los cambios del cuerpo, entramos
en una situación de estrés negativo. Entramos en estado de shock, un estado en el que nos veremos afectados no solo por esos cambios en el cuerpo y la mente, sino también por la presencia de la gran cantidad de estímulos externos.

¿Cómo podemos conseguir que el estado de estrés sea positivo y no negativo?

Cuanto más preparada tengamos
la actividad de Tiempo libre, y más supuestos escenarios hayamos visualizado, menos posible será
que entremos en una situación de estrés
o que, si lo hacemos, sepamos dar una respuesta
inmediata.

De ahí la regla de oro que dice que “la anticipación lo es todo….”